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martes, 4 de diciembre de 2012
Hola y Adios
Hola. Iba acompañado, caminando por los pasillos de lo que parecían unos grandes almacenes. Frío. Hacía frío. Daba la sensación que llovía del techo de aquellos pasillos, rojizos por la estructura ósea del edificio. Frío. Hacía frío. No sabía donde nos llevaba nuestras piernas, atadas a unos pies estúpidos que seguían un andar sin sentido. Pero entonces ocurrió. Lo inexplicable. Lo increíble. Lo insospechado. Lo que menos me esperaba. Me crucé con ella. No miramos. Mi cuerpo y mi alma retrocedimos quince años, quizás más. Ella se detuvo. Yo me congelé. Nos dimos la vuelta y volvimos a mirar, esta vez deteniendo el tiempo. El mundo había muerto pero nosotros seguíamos con vida. El movimiento a nuestro alrededor era imperceptible a nuestros sentidos. Nuestros cuerpos se movían muy despacio, se acercaban, sin dejarnos de observar. Nuestra bocas empezaron a ponerse en posición junto a otros órganos y partes de la zona respiratoria para articular algún sonido que tuviera sentido, queríamos articular alguna palabra, a poder ser coherente. Creo que sonreíamos y nos preguntamos a la vez si éramos nosotros: Hola…; Hola…eres tu?....; sí…y tu lo eres?. Seguramente no pueda decirse que aquello fue una conversación. Como se puede dialogar tan banalmente cuando tienes delante a quién fue el amor de tu vida?.
Seguíamos acercándonos hasta que nuestros cuerpos se entrelazaron en un abrazo interminable, lo raro fue no oler a su fragancia que tanto me gustaba, pero aún así lo volví a sentir, estaba vivo. Noté como su corazón se aceleraba, el mío parecía un doble bombo, la sangre me hervía y galopaba como una manada de caballos salvajes, nada tenía que ver con lo que sucedía a nuestro alrededor. Me dio la sensación que ella no se quería separar de mi, o quizás era yo el que no quería, al final lo hicimos, nos fuimos separando muy despacio, sin dejar de tocarnos y mirarnos, nos dimos unos centímetros de margen. Antes de separarnos del todo nos dio tiempo a unas ligeras caricias con nuestros labios. Mi mejilla era como un manantial de felicidad. No quería que ese inocente beso acabara nunca. Que fugaz. Que intenso. Que navajazo más profundo.
-Que tal, como estás?....-Bien y tu?...-Bien….- Señalando a dos niños le pregunté: Son tus hijos?...-No, son de él…-Alargo la el brazo y con su mano derecha señaló a un hombre de mediana edad, con barba y calvo. Lo ignoré por completo, me giré y le dije: Mira te presento a mi cuñado….-Encantado…-Encantada…-Dame un momento -se dio la vuelta y se dirigió al calvo: Permíteme que tome un café, serán diez minutos….-Si, no hay problema cariño…- Entonces la abrazó y le dio un beso que me produjo nauseas y asco. Me imagino que se sintió amenazado como hombre, como pareja o como vete tu a saber que tipo de relación tenían. Sin saber quien era yo, mi presencia le causaba incertidumbre, miedo, temor, pánico de no saber si la volvería a ver. La dejó ir como el que deja el cabo para varar un barco a manos de un ciego. Así que hizo lo que debía, orinar cual macho alfa de una manada de perros. Tuve que darle la mano ya que ella nos presentó, no me gusto, me la cogió como si mi mano se fuera a derretir o como si cogiera un pañuelo de seda. Era fría. Sin expresión. ¿O quizás era yo el que estaba muerto?. No lo sé. Solo quería huir. Desvanecerme. Partir. Con ella. En un solo viaje. De ida.
Le dije a mi acompañante que siguiera solo, que yo no iba. Me miraba con cara de no saber nada pero de entenderlo todo. Demasiado quizás. No me importaba su reacción, ni su pensamiento. Vete ya!. Es lo único que mi mente quería decirle. No se lo dije solo me di media vuelta y me fui. Acepté con mucho gusto su mano cogiendo mi brazo. Me pareció increíble que quisiera agarrase a mi. Daba la sensación que no habían pasado esos quince años, que todo aquello que había transcurrido era un simple sueño y que lo de ahora era lo real. Como si nuestras vidas hubieran retomado aquello que para mi fue lo mejor que jamás hubiera vivido.
No creo que paseáramos, creo que flotábamos. Pero todo gas que flota acaba por mutar, por transformarse, hasta que se desvanece. Íbamos por un sin fin de pasillos laberínticos. Raros. La humedad se convirtió en luz solar pero el surrealismo nos toco como por gracia divina.
Llegamos a un bar y ella se puso a ordenar las cañitas de plástico por colores. Las iba separando y las colocaba en diferentes. Luego se cogía la mano y se susurraba cosas inconexas e incoherentes. La mujer a la que deseaba se había convertido o en una niña o en una posesa de los narcóticos o antidepresivos. Que locura. Me ardía el pecho como si se me marcara a fuego mi destino. Cuando te acercan un hierro incandescente a cierta distancia la piel ya empieza a notar su calor y se resiente, los nervios más cercanos a la superficie estás tensos y se preparan hacer su viaje hacia el cerebro para decirle que algo está quemando; eso me pasaba a mi, mi sueño parecía desvanecerse pero mi físico se resistía. Notaba que a cada paso que dábamos me iba despertando, y no quería. Ella me miró, me tomó la mano, sonrió como lo hace un hijo a su padre. Como si no nos hubiéramos movido del lugar inicial a nuestro encuentro me encontré de nuevo con los pasillos húmedos, con mi cuñado, con los dos niños, con él, y ella jugueteando con los bolsillos de su chaqueta, aquella de aviador que se ponía cuando nos íbamos a la montaña, cuando nos perdíamos del mundo, cuando hacíamos de cada lugar explorado nuestra mundo nuestras vidas, aunque solo fuéramos a comprar media docena de huevos aquel día era maravilloso, aquella tienda era nuestro palacio, y los huevos el sentido a nuestras vidas.
Me soltó y mi mano cayó al suelo putrefacta y mi alma se escapó por el muñón que me quedó. Se abalanzó hacia él y se abrazaron, se fundieron en uno cuando se besaron.
Sin despedirme, cabizbajo, me di la vuelta, miré a mi acompañante. Su mirada me lo decía todo, su mirada se me clavaba justo ahí donde duele, en la razón. Me dijo entre susurros: No lo ves?, despierta ya!, estás soñando, sígueme. Tienes que dejar de vivir, porque mañana vas a volver a morir.- Así lo hice, me desperté y la oscuridad me envolvió. No recordaba lo doloroso que es estar enterrado. Adiós.
Juanjo Sotoca
27/11/2012
Código:1212042787996
Fecha 04-dic-2012 19:19 UTC
jueves, 30 de agosto de 2012
ASADO DE LOMO DE CERDO
Ingredientes: un trozo de lomo de cerdo, ajo, hojas de salvia (usada en la cocina italiana) o salvia en polvo, vino blanco seco, aceite de oliva, sal
Lomo en una fuente al horno bien salado, Laminas de ajo y salvia por encima del cerdo, se pone el aceite y en vino en la fuente, 170º, hora y media. Se deja enfriar, se corta el lomo y se calienta bien la salsa, sirviéndose a parte.
Obsesión: Idea, deseo, preocupación, que no se puede apartar de la mente. Yo diría simplemente enfermedad de aquellos que no saben controlar su podredumbre y recurren a la semántica para no ir a prisión. Acompañados de la mano de un delicado y finísimo diablo, llamado abogado.
Mirarlo, allí plantado, semiescondido entre la gente, los árboles y su hedor. Es increíble como a veces no vemos lo que tenemos a nuestro alrededor. Mirarlo, parece invisible. Claro que lo mismo pasa conmigo, hace días que lo sigo, hace semanas que lo investigo. Se llama Günther Böhmdorfer, es austriaco y vive en España desde hace algunos años, después de un juicio por pederastia, salio libre con el único cargo de visitar cada lunes a un agente de libertad condicional, con el fin de firmar un librito donde dice que no quiere huir del país. Que raro porque si que huyó, se le buscó más o menos durante un mes, ahora se llama German Duch y se ve que es de Berlín no de Viena, que coño sabremos aquí si es alemán o austriaco, trajo tanta documentación y al ser europeo, poco se investiga. Como supe que German era el “golosinas vienés”? (llamado así porque atraía a las niñas con dulces) Estuve trabajando en Mürzzuschlag, es un pueblo dedicado al esquí cerca de Viena, es muy popular y en temporada invernal se llena de turistas de todo el mundo. Tiene museos dedicados al esquí además de uno al compositor Johannes Bramhs. Yo trabajaba en un restaurante en el centro del pueblo, es pintoresco y muy turístico. Allí me cepillaba a una policía, Brigitte, era una deportista nata, fibrada pero muy sensual y femenina, que a parte de enseñarme lo que se puede llegar hacer con unas esposas me explicaba los casos más sórdidos que le llegaban a sus manos, uno de ellos era la violación de una niña de ese pueblo a manos de Günther, el resto es fácil de imaginar, fin de semana rápido para visitarla y una pista hacia Barcelona. No escatimo dinero a la hora de cazar, ya que luego mis platos cobran una exquisitez casi divina.
Su modus operandum es sencillo, se planta en la puerta del colegio ********* durante días y observa los errores de los profesores y de los padres a la hora de entregar y/o recoger a los cachorros. El mio? Igual, él también comete errores. El miércoles pasado él ya escogió a su victima, una niña de unos ocho años, morena de piel y pelo negro, con rasgos achinados, el error de sus padres, confían en una abuela de 90 años para que la vaya a recoger, esta vez no le hará falta usar chucherías. El mejor día para arrebatarle a su hija es hoy, viernes, hay más niños y padres, abuelos y cuidadores porque no hay extraescolares y todos salen a la misma hora.
La anciana se acerca y levanta la mano, la profesora casi sin mirar deja ir a la niña, no se da cuenta que un hombre con sombrero y gafas golpea a la anciana en un costado, justo para cortarle algo la respiración, la niña ve como ese hombre tan amable está ayudando a su abuelita. “tranquila pequeña yo cojo a tu abuelita, ves hacia ese coche y os llevaré al hospital o casa” “gracias, iaia estás bien?” “hija no..no..” Günther le clava los dedo a la abuela cerca del diafragma, que listo, le dolerá y si toca más profundamente, se le entrecortará la respiración, le faltará aire para respirar y para articular palabra. Nadie ve nada, o nadie quiere ver, que asco me dais!!!! Os cocinaría a todos ahora mismo. La niña ya está en el coche. Misión cumplida, deja caer a la abuela en un banco, se mete en el coche, arranca. Ya tiene a su presa, que aun no sabe que pasa. Sus ojos están desorbitados, quiere gritar pero el miedo la paraliza y el volumen de la música dentro del coche es ensordecedor. Gunter se gira y le pega, la niña ya no se mueve. Ir en motocicleta por Barcelona ayuda a la movilidad, y para Gunter soy invisible. Su error, vivir en un piso normal y llevar a su victima allí directamente, ha de entrar en un parkin y desde allí accede a su piso. Me adelanto a sus movimientos, le espero en el parking. Minutos después entra, se le ve nervioso, ha drogado a la niña. Aparca el coche, sigo siendo invisible a sus ojos detrás de una columna. Mira a izquierda y a derecha, arriba y abajo, ya puede sacarla no hay nadie. Segundo error, una niña de 8 años pesa alrededor de 25 a 30 kg, cuando le rompo la rótula con una porra metálica, de esas que llevan una bola en un extremo, se desploma sin más, el cloroformo lo atonta, como consigo cloroformo? Jaja eso en otra ocasión. Que casualidad en ese parkin guardo mi furgoneta isotérmica, lo meto dentro, la niña, me importa poco, alguien la descubrirá tirada en el suelo. Entra y sale mucha gente. Salgo del parkin y me dirijo al restaurante. Ya tengo el plato principal para mi menú.
Mi restaurante tiene dos caras como yo. La cordial, la servicial, la que sirve a los humanos alimentos por un precio quizás algo más excesivo de lo normal, pero quien soy yo para poner un precio económico si el ser humano es tan imbécil que paga por pagar sin saber el porqué, se maquilla con buenos anuncios, con una propaganda adecuada y con mi currículo y listos, ya tenemos un local exquisito en Barcelona con un excelentísimo chef a un precio razonable, creo que lo ponía así en la guía de “Los mejores restaurantes de BCN”, en el suplemento de la Danguardia.
La otra cara, es una cámara subterránea, es como una mini cocina lo tiene todo, cámara frigorífica, neveras, utensilios varios de cocina, preferentemente cuchillos, mesa grande, un desagüe estupendo y varias mangueras con grifos a presión, también tengo desinfectante, un buen chef ha de tener su cocina bien limpia. Se accede por el congelador principal de la cocina, siempre hay cajas y el frío impide percatarse de las ranuras que forman un rectángulo por donde pasa una persona erguida, la trampilla se abre presionando por uno de los lados previamente moviendo un pestillito que hay detrás de una estantería, a veces me cuesta a mí y todo encontrarlo. Allí preparo mis estupendos y magníficos platos. El menú de esta semana, el que ha de ser reclamo de tontos adinerados, o bobos románticos que quieren impresionar a su chica, está a punto de ser cocinado, “Asado de lomo de cerdo”, ya tengo al cerdo.
Accedo al restaurante por la parte trasera en donde tengo un garaje, allí los proveedores siempre dejan sus furgonetas para descargar el género, ya que da a una puerta de la cocina, yo hago lo propio, está tapado, es un lugar abierto pero ciego a los ojos de todos. El efecto del cloroformo aun está activo pero creo que ya se da cuenta de la situación, no hace falta aplicarle más para bajarlo a su destino. Entro en el congelador y abro la trampilla, como he dicho pasa una persona erguida, así que pongo en posición palo al cerdo y lo suelto, son un par de metros no se si ese crujido será algún hueso, pero tranquilos, se deshuesar bien y no dejo rastro de astillas ni nada por el estilo. Gunter deja de ser humano, ahora es un cerdo que ha de ser preparado para más tarde ser cocinado. Como veo que le duele el golpe le administro un poco de morfina lo justo para que se calme. Lo desnudo, lo limpio, lo desinfecto, y lo estiro en la mesa de “operación”, debe estar fría porque se estremece y sus poros dejan entrever lo denominado “piel de gallina”. Es lo que tiene el aluminio, es frio. La mesa está reforzada por las patas y tiene unos soportes para inmovilizar al animal.
-Hola Günther, ¿estás cómodo?, te voy administrar un poco de cafeína en vena para que no te duermas. La morfina te ha calmado el dolor pero tranquilo, enseguida volverá cuando también te aplique adrenalina. Todo en dosis compensadas para que no te desmayes ni te coja un infarto, dicen que la mejor carne es aquella que se desangra y si no lo dicen, es una invención mía y por mi ya vale.- creo que se da cuenta que hoy va a morir de una forma horrible.- No creas que lo hago para salvar al mundo de un monstruo, que lo eres, es simplemente que la raza humana me da asco, cualquier insecto es mejor que nosotros, tu eres un claro ejemplo de que el ser humano es el cáncer del mundo. Así que le sirvo al mundo su propia enfermedad, y encima gano dinero y fama por mis platos exquisitos. Sabes, tu ahora eres un cerdo, ellos tienen mi admiración, tu no. Primero he de quitarte la piel asquerosa que tienes para poder ver los filetitos que van a salir de ti. En las piernas hay buenos trozos, jajaja veo que no haces deporte, he de vigilar con la fractura de la rotula y de la tibia, que creo que se te ha hecho añicos al caer. ¿Duele?, tranquilo un poquito de morfina. Porque no puedes gritar? Sencillo te he administrado un paralizante muscular y cuando aun estabas dormido te he seccionado la lengua, para que no te la tragues. Si es que los psicópatas pensamos en todo, eh Gunther? Pero tu pensaste poco. Ah si te preocupa la niña tranquilo, estaba dormidita cuando cayó en el suelo del parking imagino que ya debe estar con su familia y con los Mossos d’Escuadra interrogándola, pero claro, quien va a buscarte?, sino existes! Por cierto sabes que un capitán de la policía es asiduo comensal de mi restaurante? Que cosas tiene la vida, le reservaré un bocadito de ti, así tendrá un caso servido, comido y resuelto.
Después de varias horas de trocear la pieza, la meto en el congelador envasada en papel transparente, bien colocada en unas fiambreras blancas en donde marco con un rotulador negro lo que es, carne de cerdo para asado, así mis ayudantes solo tienen que ir a buscar paquetitos cuando se lo mando. Congelar las carnes es un método ideal al momento de querer conservarlas por mayor tiempo sin alterar sus nutrientes e impedir la formación de bacterias. Puedo ser muy perfeccionista cuando quiero. Cualquier trozo de carne es imperceptible de saber a que animal pertenece cuando es cocinado, a de más las salsas, el toque “du chef” hace que se desvíe la atención hacia el sabor y no hacia lo que se come, ya lo he dicho antes, sois imbéciles.
Luego toca la limpieza, en eso no reparo en tiempo, soy meticuloso, concienzudo. Los despojos? Llevo cajas al crematorio de la ciudad, no imaginas lo raros que pueden llegar a ser los trabajadores de allí. Y por un sobresueldo no preguntan, y les encanta los platos que preparo. ¿Como no van aceptar quemar cuatro hueso, pelos y demás asquerosidades si cobran buenas propinas y ellos son los primeros en degustar mis platos novedosos?. Eso si, tienen una regla, no preguntar. Todo lo que entra se quema con el Sr Manel o la Sra Maria, ¿no es de un romanticismo oscuro, siniestro? que gente llore y rece a sus familiares y de paso lo hacen a un despojo humano, lo hacen a alguien a quien nunca nadie va hacer lo propio en condiciones normales. Si en el fondo soy un buenazo, doy de comer exquisiteces, elimino una parte del cáncer de la sociedad y hago un poco más humano el entierro de mis victimas, que por otro lado se pudrirían en el cementerio sin que nadie derramara una sola lágrima por ellos.
Sábado noche, es el día de los nuevos platos, este día el restaurante está lleno, triplicamos los servicios. No quiero un gran local, es pequeño y con pocas mesas. Una de las reservas es para el capital Llorenç y su esposa. El metre me llama y tengo que hacer el paripé, realizo mi interpretación en el teatro de sangre. Recibo los aplausos de los comensales, saludo, brindo con un vino tinto de la Rioja, lo que beben ellos no es lo que se desborda de la copa a mis labios, tengo mi pequeña colección que descorcho por cada plato, para este asado abro una botella de 1964. Yo ya he cenado, obviamente mi plato no es el que sirvo, no tengo por costumbre probar lo que cocino, se exactamente que está delicioso, se lo veo en sus ojos, como devoran, como saborean, como engullen. Si, otro éxito para mi pequeño restaurante “El teatro de las almas”.
Código:1208302192105
Fecha 30-ago-2012 10:08 UTC
domingo, 1 de abril de 2012
Concurso
II Certamen Imprimátur de Relato Breve 2.0
Es un concurso en el cual participo y otra mucha gente con buenos relatos, entrar, degustar y votar si os apetece. Gracias
http://www.facebook.com/certamen.imprimatur?sk=app_366329550056513&app_data=t-84NemWq8kAM%2F%2FD7W8BPoKLdqGxq7qzBc9h%2BgiWH%2F%2Fi45bcr5g2559LVfur%2BnolCB--1FmFuTSQEemxlOIqa490Ew%3D%3D
viernes, 16 de marzo de 2012
XXXI CONCURSO INTERNACIONAL
DE POESIA Y NARRATIVA
Audiolibro “Unidos por el Mundo 2012 ”
Estimado escritor/a: JUAN JOSE SOTOCA SANCHEZ………
El Instituto Cultural Latinoamericano se enorgullece en comunicarle que sus obras: "PASOS"………………............................
Han sido galardonadas en nuestro XXXI Concurso Internacional de Poesía y Narrativa “Unidos por el Mundo 2012” , obteniendo “MENCIÓN DE HONOR”, en el género: NARRATIVA…
Nuestro objetivo es hacer realidad el sueño de muchos escritores que es editar sus obras, es por eso que lo invitamos a integrar nuestra Audiolibro “Unidos por el Mundo 2012” ya que por la calidad de sus obras ha sido seleccionado entre …490… participantes haciendo un total de ….1045… trabajos.
martes, 21 de junio de 2011
Luz negra
Una luz negra me recorre mi piel, me paraliza el cuerpo, mi mente me dice que me mueva pero mi alma domina a la parte que tengo terrenal y no le deja. Desde mi creación, algo así no me había pasado nunca. Nunca pregunté, nunca dudé... y ahora?. Es rara la sensación de velocidad que noto en mis venas, creo que mi sangre es roja, ahora es como la lava de aquellos volcanes que despues de miles de años sin actividad, un día deciden ser libres de nuevo. Todo va cambiando conforme la oscuridad cubre mis torso desnudo, sudorosa, tembloroso, que me deparará la eternidad ahora. Suenan unas campanas a lo lejos, me queman los tímpanos, la piel se me desgarra. No soporto ese ruido infernal. Espero que dure poco o no lo resistiré. ¿Dios Santo porqué yo? Y la oscuridad se pega en mi cada vez más, parece que con ella unos sentimientos mueren y otros van plantandose en mi ser, un ser que muta, un ser que evoluciona. ¿Cual será mi fin?. ¿Tanto he pecado para tan castigo? "Pensaste" Solo pregunté!, si mis plumas blancas siempre respeté, los caminos inescrutables jamás dudé, los crímenes en tu nombre jamás rechacé. "Pensaste y preguntaste"
Ahora estoy en un amanecer que jamás había visto, es rojo intenso como la sangre de los mortales que exterminamos en nombre tuyo, me parece que esa luz negra me está absorviendo del todo. Mi plumaje blanco y dulce ya no existe. Mi piel desnuda, musculosa y granate flota en medio de la sangre de los mortales. "¿Que haces por aquí?, ¿te has perdido?". Creo que me han empujado un poco y en el descenso he tomado un camino que creía equivocado, tan solo por preguntar: Porqué, se me ha condenado a estar junto a la luz negra. "Por que te sientes libre". Tu me respondes?, me parece que el traje que llevo ahora me va ha llenar más como ser libre. "Aquí no hay caminos que no llevan a nada, aquí no hay fe que tape preguntas, aquí todo es más fácil, si dudas preguntas, si no estás de acuerdo lo dices, si piensas...luego existes, por eso estamos condenados a vagar por la luz negra toda la eternidad". Gracias ooh Dios todo poderoso por esta condenación, hay más luz en mi oscuridad y en mi muerte, que en tus promesas de salvación que no existen, sigue condenando a los mortales a la condenación terrenal, solo así llegarán a ser libres algún día y podrán escoger la luz negra sobre sus almas.
Ahora estoy en un amanecer que jamás había visto, es rojo intenso como la sangre de los mortales que exterminamos en nombre tuyo, me parece que esa luz negra me está absorviendo del todo. Mi plumaje blanco y dulce ya no existe. Mi piel desnuda, musculosa y granate flota en medio de la sangre de los mortales. "¿Que haces por aquí?, ¿te has perdido?". Creo que me han empujado un poco y en el descenso he tomado un camino que creía equivocado, tan solo por preguntar: Porqué, se me ha condenado a estar junto a la luz negra. "Por que te sientes libre". Tu me respondes?, me parece que el traje que llevo ahora me va ha llenar más como ser libre. "Aquí no hay caminos que no llevan a nada, aquí no hay fe que tape preguntas, aquí todo es más fácil, si dudas preguntas, si no estás de acuerdo lo dices, si piensas...luego existes, por eso estamos condenados a vagar por la luz negra toda la eternidad". Gracias ooh Dios todo poderoso por esta condenación, hay más luz en mi oscuridad y en mi muerte, que en tus promesas de salvación que no existen, sigue condenando a los mortales a la condenación terrenal, solo así llegarán a ser libres algún día y podrán escoger la luz negra sobre sus almas.
lunes, 11 de abril de 2011
Pause....
Hola amigas/os, tengo el blog algo olvidado y es que estoy en medio de un proyecto con un amigo. Estoy creando un personaje y unos guiones para hacer un cómic. Al dedicarme solo a esto, mis creaciones han quedado aparcadas e incluso aquella novela....que espero acabar en este siglo. Sé que podría sacar tiempo para ir actualizando o para crear algún relato nuevo, pero me quiero centrar en las historias de los futuros cómics, espero que algún día salgan a la luz porque realmente ver los dibujos de mi amigo es algo espectacular, y como sabe plasmar lo que yo veo en mi imaginación...ya tenemos ganado mucho, a ver si los trabajos, las ganas, las musas, nos dejan trabajar. Obviamente el creador de las imagenes a mis pensamientos es el mismo que creó la portada del libro. Podría ir colgando las historias que ya tengo guionizadas pero no lo tengo claro, prefiero esperar. Me gustaría ponerlas en el blog al mismo tiempo que el cómic toma forma...tiempo al tiempo... un saludo, espero que aquellos que van entrando sigan leyendo las entradas antiguas y les guste como para descargarse o comprarse el libro...
Un saludo y besos
Juanjo
Un saludo y besos
Juanjo
lunes, 14 de marzo de 2011
Concurso Irene Comendador
Bueno el concurso de relatos que propuso Irene llegó a su fin y con tres relatos ganadores. Podeis ver los resultados y los relatos en: http://irenecomendador.blogspot.com/ Como ya anuncié semanas atrás. El primer puesto se lo ha llevado Karol Scandiu, no dejeis de visitar su blog http://deseoyoscuridad.blogspot.com/ porque es una escritora escepcional, tiene una manera de relatar que engancha, que te va entrando y te va dominando. Sabe crear personajes, les da un cuerpo, una personalidad, es estupenda. Pero su historia para ese concurso a mi no me convenció, porque como ella dijo: continuará.... entonces ya no era un relato, era un fragmento y por tanto la esencia de un buen relato se evaporó (para mi claro)
En este concurso se pedía un relato con la temática del bien y del mal, la mayoría de relatos son con temática muy típica en que la influencia de Hollywood y sus super stars vampiros hacen presencia en la mayoría de lo que se lee o tienen referencia a lo de siempre..el amor, pero el pasteloso. Muy pocos han sabido darle un aire diferente, sorprendente, y a mi me gustan las sorpresas, con final feliz o no, porque para mi un final feliz no es lo mismo que un final bueno. Si podeis pasearos por los relatos del concurso no os perdais los siguientes: Doble cara (genial, diferente y sorprendente), La organización (de lo mejor, irónico, con una perspectiva fuera de lo común), Condena de luna (Karol, demasiado bueno para ser un pequeño relato, es una escritora escepcional no os la perdais), Letanía del profano (oscúro, bien relatado, envolvente), Mi alma (diferente, mezcla de la realidad aspera con el deseo de ser protegido por un angel), La carbonera (brutal, diferente 100x100 al resto, vale la pena, de lo mejor del concurso) y El rostro de la inocencia (SOkaly, con giros de 180 grados, te hace creer algo y luego plof!!! sorpresa, para mi el ganador), dicho esto que es mi humilde opinión os dejo el link del relato de Sokaly: http://irenecomendador.blogspot.com/2011/02/concurso-el-bien-y-el-mal-el-rostro-de.html
Eso si, me lo he pasado en grande leyéndolos todos, ver como gente muy joven intenta crear un relato, una historia, eso es lo más grande que existe. Es agradable ver tantos blogs de literatura y gracias a concursos así podemos descubrir cosas muy interesante.
Un saludo
Juanjo
En este concurso se pedía un relato con la temática del bien y del mal, la mayoría de relatos son con temática muy típica en que la influencia de Hollywood y sus super stars vampiros hacen presencia en la mayoría de lo que se lee o tienen referencia a lo de siempre..el amor, pero el pasteloso. Muy pocos han sabido darle un aire diferente, sorprendente, y a mi me gustan las sorpresas, con final feliz o no, porque para mi un final feliz no es lo mismo que un final bueno. Si podeis pasearos por los relatos del concurso no os perdais los siguientes: Doble cara (genial, diferente y sorprendente), La organización (de lo mejor, irónico, con una perspectiva fuera de lo común), Condena de luna (Karol, demasiado bueno para ser un pequeño relato, es una escritora escepcional no os la perdais), Letanía del profano (oscúro, bien relatado, envolvente), Mi alma (diferente, mezcla de la realidad aspera con el deseo de ser protegido por un angel), La carbonera (brutal, diferente 100x100 al resto, vale la pena, de lo mejor del concurso) y El rostro de la inocencia (SOkaly, con giros de 180 grados, te hace creer algo y luego plof!!! sorpresa, para mi el ganador), dicho esto que es mi humilde opinión os dejo el link del relato de Sokaly: http://irenecomendador.blogspot.com/2011/02/concurso-el-bien-y-el-mal-el-rostro-de.html
Eso si, me lo he pasado en grande leyéndolos todos, ver como gente muy joven intenta crear un relato, una historia, eso es lo más grande que existe. Es agradable ver tantos blogs de literatura y gracias a concursos así podemos descubrir cosas muy interesante.
Un saludo
Juanjo
jueves, 24 de febrero de 2011
CONCURSO DE MICRORELATOS
Hola amigas y amigos, estoy participando en un concurso de microrelatos, os dejo el enlace de los que estoy presentando por si los votais. Gracias
http://www.microrrelatos-sms.com/users/5411/stories
Bala
Hace tiempo encontré… una bala suspendia en el aire. Estaba muy cerca del cañón humeante, muy cerca de la pistola que la disparó, muy cerca de mi mano, muy cerca de mi sién...
http://www.microrrelatos-sms.com/stories/10439
El Mundo
Hace tiempo encontré… una manzana podrida, la agarré con mi mano, ¿como se podía haber convertido mi creción en algo así?, miré fijamente y los humanos ahora eran gusanos, es el fin.
http://www.microrrelatos-sms.com/stories/10441
Inocencias truncadas
Hace tiempo encontré… a una niña llorando, su padré la violó y su madre no hizo nada, entonces decidí que mi tiempo como Dios había expirado, mi duda fue, ¿he existido alguna vez?
Estos tres son los microrelatos que participan en el concurso, ya no hago más.... gracias por vuestro apoyo
http://www.microrrelatos-sms.com/users/5411/stories
Bala
Hace tiempo encontré… una bala suspendia en el aire. Estaba muy cerca del cañón humeante, muy cerca de la pistola que la disparó, muy cerca de mi mano, muy cerca de mi sién...
http://www.microrrelatos-sms.com/stories/10439
El Mundo
Hace tiempo encontré… una manzana podrida, la agarré con mi mano, ¿como se podía haber convertido mi creción en algo así?, miré fijamente y los humanos ahora eran gusanos, es el fin.
http://www.microrrelatos-sms.com/stories/10441
Inocencias truncadas
Hace tiempo encontré… a una niña llorando, su padré la violó y su madre no hizo nada, entonces decidí que mi tiempo como Dios había expirado, mi duda fue, ¿he existido alguna vez?
Estos tres son los microrelatos que participan en el concurso, ya no hago más.... gracias por vuestro apoyo
lunes, 21 de febrero de 2011
Concurso de Irene
Amigas/os, el concurso de mi amiga blogera Irene, está en pleno apogeo, llevan publicados 16 relatos con muy buenas intenciones y con alguna joyita, no dudeis en entrar y deleitaros, aquí...un poquito más abajo os dejo el que tendría que haberle enviado... si, no llegué al plazo...
Un saludo
Juanjo
Un saludo
Juanjo
sábado, 19 de febrero de 2011
DE OCHO A NUEVE -PADRE-
De ocho a nueve, esa hora de mi vida es la que más odio, por mucho que pase el tiempo jamás olvidaré todo lo que nos sucedía a mi hermana y a mi de ocho a nueve, cada día de nuestras vidas, exceptuando cuando había partido.
Ahora, después de tantos años, se supone que ya he rehecho mi vida, según los expertos, sé que intentan ayudar pero que sabrán ellos. Cuando se acerca la hora maldita intento leer cómics, libros, o escucho música o escribo alguna canción, o dibujo en una pared blanca mis pensamientos, pero a las nueve y cinco vuelvo a pintar de blanco esa pared, quemo lo que escribo y quedo inmerso en esa nube de humo psicotrópico que flota en mi habitación, eso cada día de mi vida. Me gustaría decir que soy una persona normal, ¿pero que es la normalidad?, creo que dentro de lo que cabe si que puedo ser considerado por la sociedad una persona equilibrada y normal. Es la diferencia de mi pobre hermana que no sabe porque vive en una habitación acolchada, que no entiende porque cada día ha de tomar catorce o quince pastillas de muchos colores y formas distintas, no comprende porque cuando se acercan las ocho una persona con bata blanca le inyecta una sustancia que la calma; solo reacciona a mi presencia con un gracias y un te quiero, no articula una sola palabra más, yo le leo cuentos y le canto canciones alegres igual que cuando éramos niños. Que bonita palabra: niños, deberían estar protegidos por una divinidad, o simplemente por sus padres.
Quizás lo más duro no fuesen los golpes, las quemaduras o las vejaciones, quizás lo peor era oír de tu padre que no vales nada, que debías se un aborto y no un niño, que eras escoria. A mi hermana no sabremos nunca lo que en realidad le hacía. Y mi madre, por llamarla de alguna manera, ¿que hacía en aquella hora?, ah si, cocinaba para él. Supongo que el miedo le congelaba los músculos para reaccionar, lo que no entenderé jamás es porque no usaba el teléfono, solo una vez hubiera bastado para que a mi hermana y a mi el sol hubiera brillado de verdad en nuestras vidas, o para que las noches no fuesen cada día una película de terror sino un viaje fantástico al mundo de los sueños. ¿Por qué nadie se da cuenta de los horrores que pueden sufrir los niños? ¿O es que es mejor no verlos?, quizás el silencio es el culpable de todo, el silencio, lo que hubiera dado yo por una noche de silencio, sin oír gritos o lloros, lo que hubiera dado yo por estar junto a mi hermana en silencio a la luz de la luna, que la brisa nos acariciara y no nos hicieran daño las heridas, pero no podía callar y cuando estaba con ella tenía que inventar mil y una historias bellas y con finales felices, si podía arrancarle una breve sonrisa o se dormía en mis brazos, yo por unos segundos era feliz.
Pero un día acabó, cuando mi hermana no aguantó más y su cerebro se bloqueó para que así su cuerpo pudiera sobrevivir, decidí no callar más, me pude escapar de mi habitación me abalancé a un policía y no me solté de él hasta que perdí de vista al que decía llamarse papá. Las administraciones se echaban las culpas, que los médicos se tenían que dar cuenta, que la policía no hizo su trabajo bien, que un juez no dijo no sé que en su momento, que mas da todo cuando dos vidas se marchitan lentamente, que mas da cuando dos niños mueren en vida, que mas da.
Esa señora llamada mamá, creo que rozó la prisión y se suicidó en uno de los psiquiátricos que estuvo alojada; el otro trozo de carne sin sentimientos recayó en una prisión, no se cuantos años le caerían pero está a punto de salir, dicen que se puede reinsertar en la sociedad, lástima que no se lo hayan preguntado a mi hermana. Creo que en la cárcel sufrió algún que otro percance, por suerte dentro de estos centros penitenciarios hay patios y comedores en donde todos se ven las caras, creo que estuvo aislado por su seguridad, ojalá nosotros hubiéramos estado aislados por nuestra seguridad. También decían que debía estar aislado o bajo mucha vigilancia por si intentaba suicidarse, que poco lo conocen a ese deshecho humano, capaz de lo peor con sus hijos, ¿pero quitarse la vida? dudo mucho que tuviera el valor necesario.
Sinceramente no se cuanto tiempo ha pasado, no recuerdo desde cuando mi hermana está encerrada, no se desde cuando me abracé a aquel policía, el tiempo para mi ha dejado de existir. Hay un vacío entre la realidad, el espacio y el tiempo que ni mi cuerpo ni mi mente han superado.
Hace un par de días salió de la cárcel mi papaíto, lo fui a buscar, ya que los dos estamos capacitados para la reinserción social, que menos que empezar de cero, ¿estoy loco?, dicen que no. Antes de recogerlo pasé a ver a mi princesita, tocó el cuento de Hansel y Gretel, y le canté feliz cumpleaños, fue su aniversario, pero no sé que edad tiene, le he comprado una muñeca y un osito para que se abrace por las noches, primero pasaron por la inspección de los médicos. No sean juguetes con los que se pudiera autolesionar, que curioso nadie se fijo en las lesiones que le causó mi papaíto.
En fin, la situación fue extraña, nos miramos, no dijimos nada, se subió a mi coche y le llevé a mi piso, bueno no es un piso, es una especie de nave abandonada, pequeña, son dos plantas la primera la hice habitable y la segunda planta es ese rincón en donde yo me encierro de ocho a nueve, esta totalmente insonorizado para que mis posibles vecinos, que no se si tengo, no me oigan cuando escucho música o simplemente cuando grito de horror de ocho a nueve.
Os acordáis cuando antes he dicho que soy una persona normal, pues la respuesta es no, no puedo ser normal después de sufrir en mis carnes tanto odio por supuestamente la persona que me ha de proteger, la persona en la que he confiar ciegamente, en la persona que ha de cuidarme, no puedo ser normal de ver como una niña preciosa se marchita en una habitación blanca, no puedo ser normal después de ver como la mujer que me dio la vida no supo mantenerla, y dejó que se perdiera golpe a golpe, no puedo ser normal cuando ves tanta pasividad por parte de las administraciones, cuando ves que su problema es pasarse las culpas de unos a otros, cuando ves que en pocos años un ser despreciable va a disfrutar de la luz del sol, cuando dos inocentes niños el sol les abrasa y la luna les aterroriza. Por todo ello como no soy normal, tengo a mi papaíto todo el día colgado por piernas y brazos, como si fuese un cerdo en el matadero, la única diferencia es que los cerdos tienen mi admiración por darnos tantos alimentos. Y como seguramente me amparará la ley si algún día me pillan he decidido torturarlo cada día 23 horas al día, siete días a la semana, trescientos sesenta y cinco días al año, le daré alimentos, le suministraré calmantes, le daré agua y refrescos, alguna vitamina, no quiero que muera, le taparé cuando haga frío y le pondré el ventilador cuando haga calor. Así le podré explicar a mi hermana otros cuentos, porque sinceramente estoy arto de las princesitas, de los ositos buenos y de los finales felices, ayer le expliqué el primer cuento protagonizado por nuestro padre y creo que su sonrisa esta vez ha sido más larga de lo habitual. Por eso necesito que sobreviva o que subsista o que resista a mis más crueles torturas. Total si alguna vez me descubren, ¿Qué me van ha hacer?, con suerte me encerraran junto a mi hermana, y el cerdo morirá.
En fin voy a seguir creando cuentos, solo descanso un ratito al día, solo paro de ocho a nueve.
Ahora, después de tantos años, se supone que ya he rehecho mi vida, según los expertos, sé que intentan ayudar pero que sabrán ellos. Cuando se acerca la hora maldita intento leer cómics, libros, o escucho música o escribo alguna canción, o dibujo en una pared blanca mis pensamientos, pero a las nueve y cinco vuelvo a pintar de blanco esa pared, quemo lo que escribo y quedo inmerso en esa nube de humo psicotrópico que flota en mi habitación, eso cada día de mi vida. Me gustaría decir que soy una persona normal, ¿pero que es la normalidad?, creo que dentro de lo que cabe si que puedo ser considerado por la sociedad una persona equilibrada y normal. Es la diferencia de mi pobre hermana que no sabe porque vive en una habitación acolchada, que no entiende porque cada día ha de tomar catorce o quince pastillas de muchos colores y formas distintas, no comprende porque cuando se acercan las ocho una persona con bata blanca le inyecta una sustancia que la calma; solo reacciona a mi presencia con un gracias y un te quiero, no articula una sola palabra más, yo le leo cuentos y le canto canciones alegres igual que cuando éramos niños. Que bonita palabra: niños, deberían estar protegidos por una divinidad, o simplemente por sus padres.
Quizás lo más duro no fuesen los golpes, las quemaduras o las vejaciones, quizás lo peor era oír de tu padre que no vales nada, que debías se un aborto y no un niño, que eras escoria. A mi hermana no sabremos nunca lo que en realidad le hacía. Y mi madre, por llamarla de alguna manera, ¿que hacía en aquella hora?, ah si, cocinaba para él. Supongo que el miedo le congelaba los músculos para reaccionar, lo que no entenderé jamás es porque no usaba el teléfono, solo una vez hubiera bastado para que a mi hermana y a mi el sol hubiera brillado de verdad en nuestras vidas, o para que las noches no fuesen cada día una película de terror sino un viaje fantástico al mundo de los sueños. ¿Por qué nadie se da cuenta de los horrores que pueden sufrir los niños? ¿O es que es mejor no verlos?, quizás el silencio es el culpable de todo, el silencio, lo que hubiera dado yo por una noche de silencio, sin oír gritos o lloros, lo que hubiera dado yo por estar junto a mi hermana en silencio a la luz de la luna, que la brisa nos acariciara y no nos hicieran daño las heridas, pero no podía callar y cuando estaba con ella tenía que inventar mil y una historias bellas y con finales felices, si podía arrancarle una breve sonrisa o se dormía en mis brazos, yo por unos segundos era feliz.
Pero un día acabó, cuando mi hermana no aguantó más y su cerebro se bloqueó para que así su cuerpo pudiera sobrevivir, decidí no callar más, me pude escapar de mi habitación me abalancé a un policía y no me solté de él hasta que perdí de vista al que decía llamarse papá. Las administraciones se echaban las culpas, que los médicos se tenían que dar cuenta, que la policía no hizo su trabajo bien, que un juez no dijo no sé que en su momento, que mas da todo cuando dos vidas se marchitan lentamente, que mas da cuando dos niños mueren en vida, que mas da.
Esa señora llamada mamá, creo que rozó la prisión y se suicidó en uno de los psiquiátricos que estuvo alojada; el otro trozo de carne sin sentimientos recayó en una prisión, no se cuantos años le caerían pero está a punto de salir, dicen que se puede reinsertar en la sociedad, lástima que no se lo hayan preguntado a mi hermana. Creo que en la cárcel sufrió algún que otro percance, por suerte dentro de estos centros penitenciarios hay patios y comedores en donde todos se ven las caras, creo que estuvo aislado por su seguridad, ojalá nosotros hubiéramos estado aislados por nuestra seguridad. También decían que debía estar aislado o bajo mucha vigilancia por si intentaba suicidarse, que poco lo conocen a ese deshecho humano, capaz de lo peor con sus hijos, ¿pero quitarse la vida? dudo mucho que tuviera el valor necesario.
Sinceramente no se cuanto tiempo ha pasado, no recuerdo desde cuando mi hermana está encerrada, no se desde cuando me abracé a aquel policía, el tiempo para mi ha dejado de existir. Hay un vacío entre la realidad, el espacio y el tiempo que ni mi cuerpo ni mi mente han superado.
Hace un par de días salió de la cárcel mi papaíto, lo fui a buscar, ya que los dos estamos capacitados para la reinserción social, que menos que empezar de cero, ¿estoy loco?, dicen que no. Antes de recogerlo pasé a ver a mi princesita, tocó el cuento de Hansel y Gretel, y le canté feliz cumpleaños, fue su aniversario, pero no sé que edad tiene, le he comprado una muñeca y un osito para que se abrace por las noches, primero pasaron por la inspección de los médicos. No sean juguetes con los que se pudiera autolesionar, que curioso nadie se fijo en las lesiones que le causó mi papaíto.
En fin, la situación fue extraña, nos miramos, no dijimos nada, se subió a mi coche y le llevé a mi piso, bueno no es un piso, es una especie de nave abandonada, pequeña, son dos plantas la primera la hice habitable y la segunda planta es ese rincón en donde yo me encierro de ocho a nueve, esta totalmente insonorizado para que mis posibles vecinos, que no se si tengo, no me oigan cuando escucho música o simplemente cuando grito de horror de ocho a nueve.
Os acordáis cuando antes he dicho que soy una persona normal, pues la respuesta es no, no puedo ser normal después de sufrir en mis carnes tanto odio por supuestamente la persona que me ha de proteger, la persona en la que he confiar ciegamente, en la persona que ha de cuidarme, no puedo ser normal de ver como una niña preciosa se marchita en una habitación blanca, no puedo ser normal después de ver como la mujer que me dio la vida no supo mantenerla, y dejó que se perdiera golpe a golpe, no puedo ser normal cuando ves tanta pasividad por parte de las administraciones, cuando ves que su problema es pasarse las culpas de unos a otros, cuando ves que en pocos años un ser despreciable va a disfrutar de la luz del sol, cuando dos inocentes niños el sol les abrasa y la luna les aterroriza. Por todo ello como no soy normal, tengo a mi papaíto todo el día colgado por piernas y brazos, como si fuese un cerdo en el matadero, la única diferencia es que los cerdos tienen mi admiración por darnos tantos alimentos. Y como seguramente me amparará la ley si algún día me pillan he decidido torturarlo cada día 23 horas al día, siete días a la semana, trescientos sesenta y cinco días al año, le daré alimentos, le suministraré calmantes, le daré agua y refrescos, alguna vitamina, no quiero que muera, le taparé cuando haga frío y le pondré el ventilador cuando haga calor. Así le podré explicar a mi hermana otros cuentos, porque sinceramente estoy arto de las princesitas, de los ositos buenos y de los finales felices, ayer le expliqué el primer cuento protagonizado por nuestro padre y creo que su sonrisa esta vez ha sido más larga de lo habitual. Por eso necesito que sobreviva o que subsista o que resista a mis más crueles torturas. Total si alguna vez me descubren, ¿Qué me van ha hacer?, con suerte me encerraran junto a mi hermana, y el cerdo morirá.
En fin voy a seguir creando cuentos, solo descanso un ratito al día, solo paro de ocho a nueve.
miércoles, 19 de enero de 2011
Concurso
Hola amigas/os, he puesto un banner de un concurso del blog de una amiga. Si os interesa podeis participar. Las bases estan en su blog, a diferencia de otros concursos parecidos las bases son sencillas lo que hace que el participar sea mera cuestión de querer.
Un beso.
Un beso.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Asfalto en mi piel
Andaba yo un día por el camino que me encontré, mi asombro era que aún ya habiéndolo recorrido era del todo desconocido por mi. A cada paso tropezaba con mi sombra y eso me desestabilizaba moralmente. Dicen que de los tropiezos aprendes, para mi eso no valía, cada vez me encontraba más en el suelo que erguido. Daba la sensación que la gravedad me jugaba una mala pasada. Los minutos eran horas interminables, todo a mi alrededor iba como a cámara lenta. La gente que me rodeaba me señalaba y se reía, no sabía el porqué y mi estado de ánimo se iba oscureciendo. Ese dichoso camino negro era un asfalto caliente y humeante, mis botas camperas se iban enganchando cada vez más en él, eso quería decir que mis andares cada vez eran más costosos, mis pasos se eternizaban aún más y los segundos eran ya días. Todo lo que acontecía a mí alrededor pasaba por mi mente como una película muda, ya no oía las carcajadas de los viandantes, ni el ruido de los coches, ni las sirenas de las ambulancias. Como si del espacio se tratara no habían sonidos para mi. Es muy extraño ver lo que sucede a tu alrededor y no poder oír nada, lo que un día era una sonrisa ahora es una mueca descarada y terrorífica.
Ya no camino como un bípedo, voy a gatas, arrastrándome como un borracho, o si preferis la versión romántica, parezco un bebé intentando seguir adelante. ¿Nunca os habeis imagnado lo que debe sentir una criatura tan pequeña a gatas en un mundo de gigantes?, yo creo que aprendemos a caminar pronto porque nos aterroriza estar tan cerca del suelo. Ahora me siento así, aterrorizado, mis extremidades inferiores no me aguantan y he de usar las superiores para poder avanzar por el camino.
Siento un calor bochornoso, el sudor se desliza por mi cuerpo como cera ardiendo, baja lentamente, muy lentamente quemando cada centímetro de mi cuerpo. No se si es sudor o mi alma ensangrentada saliendo por los poros de mi piel. No es líquido, es más espeso de lo normal y tiene un color oscuro, muy oscuro.
Sigo reptando por el camino ya no puedo gatear, mi sudor denso me ha cubierto todo el cuerpo como si de una nueva piel se tratara. No puedo identificar mi cuerpo como el de un ser humano, no estoy seguro de lo que soy, creo que aquello que yo creía que era sudor era el mismo asfalto que se iba integrando en mí. Estoy casi completamente seguro de que formo parte de esa carretera. Me da la sensación que noto la respiración de otros seres por mi alrededor. Siento, pienso, casi respiro, pero no me puedo levantar, ni mover, noto las ruedas de los vehículos por mi espalda. Como ser vivo temía por mi libertad, temía por mi muerte, temía por mis sentimientos, por mi alma, ahora que soy asfalto carezco de libertad, de alma, de sentimientos, carezco hasta de la posibilidad de desaparecer. Cuando vayais por las carreteras recordar que hay infinidad de cuerpos pegadas en ella, un sinfin de historias inacabadas, un infinito de sentimientos desperdiciados, libertades truncadas por nosotros mismos.
Ya no camino como un bípedo, voy a gatas, arrastrándome como un borracho, o si preferis la versión romántica, parezco un bebé intentando seguir adelante. ¿Nunca os habeis imagnado lo que debe sentir una criatura tan pequeña a gatas en un mundo de gigantes?, yo creo que aprendemos a caminar pronto porque nos aterroriza estar tan cerca del suelo. Ahora me siento así, aterrorizado, mis extremidades inferiores no me aguantan y he de usar las superiores para poder avanzar por el camino.
Siento un calor bochornoso, el sudor se desliza por mi cuerpo como cera ardiendo, baja lentamente, muy lentamente quemando cada centímetro de mi cuerpo. No se si es sudor o mi alma ensangrentada saliendo por los poros de mi piel. No es líquido, es más espeso de lo normal y tiene un color oscuro, muy oscuro.
Sigo reptando por el camino ya no puedo gatear, mi sudor denso me ha cubierto todo el cuerpo como si de una nueva piel se tratara. No puedo identificar mi cuerpo como el de un ser humano, no estoy seguro de lo que soy, creo que aquello que yo creía que era sudor era el mismo asfalto que se iba integrando en mí. Estoy casi completamente seguro de que formo parte de esa carretera. Me da la sensación que noto la respiración de otros seres por mi alrededor. Siento, pienso, casi respiro, pero no me puedo levantar, ni mover, noto las ruedas de los vehículos por mi espalda. Como ser vivo temía por mi libertad, temía por mi muerte, temía por mis sentimientos, por mi alma, ahora que soy asfalto carezco de libertad, de alma, de sentimientos, carezco hasta de la posibilidad de desaparecer. Cuando vayais por las carreteras recordar que hay infinidad de cuerpos pegadas en ella, un sinfin de historias inacabadas, un infinito de sentimientos desperdiciados, libertades truncadas por nosotros mismos.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
En casa...
Ya estamos de vuelta y hemos dejado atrás el lugar donde te vuelves niño por unos instantes. En donde la mágia aparece de nuevo en nuestras vidas adultas, en donde te crees capaz de volar con la imaginación, en donde tu hija de siete años le brillan los ojos y eso a uno le hace llorar... en donde se mezcla la realidad con la ficción pero no sabes que es cada cosa, te abrazas con personajes de ficción representados por grandes peluches y por unos momentos te crees dentro de una película. En fin que vuelvo de EuroDisney....
lunes, 22 de noviembre de 2010
Cerrado por vacaciones...
....si! una semanita de vacaciones. Espero ver comentarios y nuevos/as amigos/as en el blog... y más descargas del libro!!! nos "vemos" en unos días!!!!!!!!
Besotes
JJ
Besotes
JJ
viernes, 19 de noviembre de 2010
Nuevo proyecto...
Hola amigas/os, como anuncié hace meses tenía en mente reescribir y continuar una cosilla que tenía por ahí guardada, ahora estoy en plena actividad con esa historia, no sé si me dejará tiempo creativo para poner cosas nuevas en el blog, tengo un par de relatos en mente, pero la verdad es que estoy poniendome en serio con lo que espero que sea mi primera novelilla, no serán relatos, ni poemas, os dejo un fragmento... no lo colgaré aquí todo.
Un abrazo y/o besos
Juanjo
Por cierto llevo 43 descargas de mi libro, me hace mucha ilusión....
¿Qué es la personalidad?, definirla sería fácil, sólo tengo que buscar en una enciclopedia y extraer su definición exacta. Pero mis dudas, mis reflexiones sobre este tema no son producto de mí ignorancia. Se debe a la narración de una historia relacionada con la personalidad. Me la contó un hombre que aún no tengo claro quién era, no puedo decir cual de los personajes del hecho narrado era o si sólo era narrador sin mera participación. Tampoco si es cierta o es un cuento inspirado en el gran Poe. Yo sólo puedo repetir las palabras que oí, puedo explicar esa increíble historia que no me deja dormir y que si no la escribo en estas hojas puedo explotar o volverme loco. No se porqué me ha afectado tanto ese relato, quizás por lo irreal que todo parece o quizás porque me de miedo que sea real. Influir en una persona es algo aparentemente normal, nosotros vamos creando nuestra personalidad a lo largo de los años y en ese periodo nos influyen amigos, familiares o incluso extraños que aparecen y desaparecen tan rápido como un abrir y cerrar de ojos. Pero influir hasta en la decisión de morir, me parece algo siniestro y fantástico a la vez, normalmente la fantasía nos miente, nos evade de la cruda realidad pero, y si en este caso fuera posible que nos explicase una verdad palpable, ese debe ser mi temor. No quiero entrar en un tema que me va demasiado grande, como es el de la psicología. ¿O no es este el campo al que debo referirme?, no lo sé, relataré lo que a mí un día me contaron, sin opinar, sin introducir ningún tipo de influencia externa, o al menos lo intentaré. Quizás al final del relato si aún sigo cuerdo intentaré analizar lo narrado.
Una tarde veraniega del año noventa y seis, en la ciudad de B., estaba yo sentado en un bar, si no ibas acompañado, era un buen lugar para la lectura, y ese era mi caso. La lectura era amena, unos relatos de algún romántico alemán, seguramente, pero estaba cansado de leer, llevaba un buen rato y mis pupilas estaban ya cansadas de fijarse en algo tan pequeño y grande al vez como son las letras que forman un libro. Decidí observar todo lo que me rodeaba y aproveché para pedirme el segundo vaso de vino tinto y algo para comer. Aquel lugar era y es muy curioso, era (permitirme que me exprese en pasado, aunque todo exista en el presente) una mezcla entre una tasca irlandesa y una cafetería italiana. Había una zona de lectura, de reflexión, con música ambiente suave, allí no eran bienvenidos grupos que quisieran pasar un buen rato con risas y gritos. A mi me gustaba aquella zona solo cuando necesitaba silencio absoluto, pero la verdad es que para disfrutar realmente de la gente la zona, digamos común era mucho más interesante. La gente que frecuentaba ese local era muy variada, desde la parejita feliz hasta el artista desesperado que no logra que le publiquen su obra, pasando por un sin fin de variedades. Una de las cosas que me gustaba hacer es observar la fauna que allí se reúne, estuve largo y tendido en mi tarea y hasta al cabo de un buen rato no aprecié la compañía de un hombre de mediana edad, tendría entre cincuenta y sesenta años. ¿De dónde había salido?, no tenía ni la menor idea, y el tiempo de su presencia era aún mayor incógnita. No sabría decir el porqué, pero todo él me impresionó. Su estilo al beber, su forma de vestir, su perilla blanca, su rostro enigmático, todo. Su cabello era blanco con algún reflejo negro del pasado. Sus ojos azules hacían de su mirada algo especial, no expresaban felicidad era como si se compadeciera del mundo y de sus habitantes, y porque no, de él mismo. No eran los típicos ojos azules amables y cariñosos, podían serlo seguro pero no se reflejaban con asiduidad, estoy convencido de ello, parecía mas bien verse en ellos dureza, severidad y frialdad, como el hielo. Era algo ojeroso, estaría cansado de la vida.
Hacía calor, normal por la época del año, vestía un pantalón blanco a juego con sus zapatos finísimos, casi parecían de bailarín. Llevaba una camisa también blanca pero a rayas azules, era un azul verdoso, era de manga corta y eso hacía que se viera una cicatriz en el brazo derecho, sus antebrazos eran musculosos y en general su figura era estilizada, con musculatura fibrada no voluminosa. Es su mano izquierda llevaba un aro de oro y en la otra un sello que sólo más tarde ví que era un águila grabada en un hexágono. Muy regularmente, casi a una perfección en el tiempo, se mesaba la perilla durante unos segundos. Fumaba pitillos rubios, no recuerdo la marca, creo que eran europeos, y sus caladas eran largas y profundas, nunca había visto saborear un pitillo de esa manera, realmente disfrutaba con ello.
Yo estaba sentado en los sofás que estaban pegados a la pared, sobre la mesa había mi lectura, el vaso de vino medio vacío y una cajetilla de cigarrillos, unos “minipuritos” holandeses. En mi mano derecha se movía mi pluma estilográfica, a veces anoto ideas fugaces o frases que oigo, que luego se convierten en parte de algún relato o intento de poema. Ese día escogí para sentarme la parte tranquila, como he dicho antes se puede fumar, beber, leer o escribir y todo ello con buena música, que primordial es la música en mi vida. Esa misma sala podías encontrar rincones o zonas separadas por biombos, que hacían más intimo el lugar, mi asiento acababa en uno de ellos y mi inesperado vecino se sentó justo enfrente. Bebía una copa de brandy y parecía absorto en la lectura de un libro que no logré ver su título y cuando pude más tarde ya no presté atención a ese detalle. Aun viéndolo tan metido en su lectura parecía saber que lo observaba y eso hacía que yo dejara, por unos instantes de mirarlo. Muchas veces cuando observas a las personas insistentemente parece que seas algo descortés y mal educado, y yo procuro no ser ni una cosa ni otra. No podía estar mucho rato sin observar que hacía, quizás algún día ese hombre fuese un protagonista de una de mis novelas o relatos. Lo que no podía imaginar es que incluso la historia me la proporcionara él mismo.
Durante unos instantes tuve que abandonar mi asiento, una necesidad fisiológica me obligó a ello. Al regresar, aquel hombre estaba sentado en mi mesa y la copa de vino estaba llena. No me sorprendí y eso me sorprendió. Le agradecí la copa y charlamos, sin necesidad de presentarnos. Después de hablar durante un buen rato sobe temas un poco banales y de vaciar alguna botella de vino y de brandy, me dijo una cosa que fue el prólogo a su historia. –Me he fijado que te gusta observar a las personas, -y continuo diciendo- en tu mente analizas como son a través de sus gestos, formas de hablar y reír. Cada una de ellas tiene una personalidad que intentas descubrir y te ayudas de todos sus rasgos. Ten cuidado y no adoptes esos rasgos en tú propia persona, puede que tú personalidad se vea afectada por ellos y cambie la tuya hasta tal punto que te conviertas en otro, incluso en aquel que otra persona quiera.
– No puede ser,- repliqué - ¿me está diciendo que una persona puede influir en otra hasta tal punto en que esta última se transforme en una tercera?.
– Sí, y no sólo eso, sino que además esta tercera persona creada por la primera, tenga sus mismos miedos, los mismos temores, las mismas ilusiones, sus deseos, incluso las mismas ganas de vivir o morir. Y si me dejas y quieres, te lo puedo demostrar.
– ¿Cómo me lo demostrará, dominando mi personalidad, mi ser? – le pregunté con cierta ironía y con temor a su reacción. ¿Sería ya su influencia?. Me contestó con una sonrisa algo sarcástica.
– No, aunque podría hacerlo, te narraré una historia que conozco por ser partícipe de ella. No te diré quién soy dentro de esa historia, es mejor que te rompas los sesos pensando, sé que te gusta hacerlo y por eso sé que te gustará mi relato, no me importa si te la crees o no, sólo quiero ver tu reacción y como cambia tu expresión de la cara conforme vayas escuchando mi relato.
Estaba temblando, no sé si por los nervios o por el terror de oír sus palabras con tanta sequedad y frialdad. Ahora que sé su historia el decir si es cierta o falsa me resulta difícil de responder, pero mi prioridad mi curiosidad es saber quién es ese hombre y ubicarlo en la trama. Pero primero la devolveré a mi memoria y la anotaré en estas hojas para dejar constancia del hecho y para ayudarme a descubrir que demonios pasó realmente. Hace años de este hecho, no sé porqué ahora tengo la necesidad de escribir la historia. Quizás debería haberlo hecho en aquel instante, pero no fui capaz. Es como si después de escuchar la historia, yo mismo ya no fuera el de siempre. Ha tenido que pasar mucho tiempo para que me enfrente al relato que un día me explicaron. Mi incredulidad inicial pasó a ser una navaja helada por mi espalda.
Un abrazo y/o besos
Juanjo
Por cierto llevo 43 descargas de mi libro, me hace mucha ilusión....
¿Qué es la personalidad?, definirla sería fácil, sólo tengo que buscar en una enciclopedia y extraer su definición exacta. Pero mis dudas, mis reflexiones sobre este tema no son producto de mí ignorancia. Se debe a la narración de una historia relacionada con la personalidad. Me la contó un hombre que aún no tengo claro quién era, no puedo decir cual de los personajes del hecho narrado era o si sólo era narrador sin mera participación. Tampoco si es cierta o es un cuento inspirado en el gran Poe. Yo sólo puedo repetir las palabras que oí, puedo explicar esa increíble historia que no me deja dormir y que si no la escribo en estas hojas puedo explotar o volverme loco. No se porqué me ha afectado tanto ese relato, quizás por lo irreal que todo parece o quizás porque me de miedo que sea real. Influir en una persona es algo aparentemente normal, nosotros vamos creando nuestra personalidad a lo largo de los años y en ese periodo nos influyen amigos, familiares o incluso extraños que aparecen y desaparecen tan rápido como un abrir y cerrar de ojos. Pero influir hasta en la decisión de morir, me parece algo siniestro y fantástico a la vez, normalmente la fantasía nos miente, nos evade de la cruda realidad pero, y si en este caso fuera posible que nos explicase una verdad palpable, ese debe ser mi temor. No quiero entrar en un tema que me va demasiado grande, como es el de la psicología. ¿O no es este el campo al que debo referirme?, no lo sé, relataré lo que a mí un día me contaron, sin opinar, sin introducir ningún tipo de influencia externa, o al menos lo intentaré. Quizás al final del relato si aún sigo cuerdo intentaré analizar lo narrado.
Una tarde veraniega del año noventa y seis, en la ciudad de B., estaba yo sentado en un bar, si no ibas acompañado, era un buen lugar para la lectura, y ese era mi caso. La lectura era amena, unos relatos de algún romántico alemán, seguramente, pero estaba cansado de leer, llevaba un buen rato y mis pupilas estaban ya cansadas de fijarse en algo tan pequeño y grande al vez como son las letras que forman un libro. Decidí observar todo lo que me rodeaba y aproveché para pedirme el segundo vaso de vino tinto y algo para comer. Aquel lugar era y es muy curioso, era (permitirme que me exprese en pasado, aunque todo exista en el presente) una mezcla entre una tasca irlandesa y una cafetería italiana. Había una zona de lectura, de reflexión, con música ambiente suave, allí no eran bienvenidos grupos que quisieran pasar un buen rato con risas y gritos. A mi me gustaba aquella zona solo cuando necesitaba silencio absoluto, pero la verdad es que para disfrutar realmente de la gente la zona, digamos común era mucho más interesante. La gente que frecuentaba ese local era muy variada, desde la parejita feliz hasta el artista desesperado que no logra que le publiquen su obra, pasando por un sin fin de variedades. Una de las cosas que me gustaba hacer es observar la fauna que allí se reúne, estuve largo y tendido en mi tarea y hasta al cabo de un buen rato no aprecié la compañía de un hombre de mediana edad, tendría entre cincuenta y sesenta años. ¿De dónde había salido?, no tenía ni la menor idea, y el tiempo de su presencia era aún mayor incógnita. No sabría decir el porqué, pero todo él me impresionó. Su estilo al beber, su forma de vestir, su perilla blanca, su rostro enigmático, todo. Su cabello era blanco con algún reflejo negro del pasado. Sus ojos azules hacían de su mirada algo especial, no expresaban felicidad era como si se compadeciera del mundo y de sus habitantes, y porque no, de él mismo. No eran los típicos ojos azules amables y cariñosos, podían serlo seguro pero no se reflejaban con asiduidad, estoy convencido de ello, parecía mas bien verse en ellos dureza, severidad y frialdad, como el hielo. Era algo ojeroso, estaría cansado de la vida.
Hacía calor, normal por la época del año, vestía un pantalón blanco a juego con sus zapatos finísimos, casi parecían de bailarín. Llevaba una camisa también blanca pero a rayas azules, era un azul verdoso, era de manga corta y eso hacía que se viera una cicatriz en el brazo derecho, sus antebrazos eran musculosos y en general su figura era estilizada, con musculatura fibrada no voluminosa. Es su mano izquierda llevaba un aro de oro y en la otra un sello que sólo más tarde ví que era un águila grabada en un hexágono. Muy regularmente, casi a una perfección en el tiempo, se mesaba la perilla durante unos segundos. Fumaba pitillos rubios, no recuerdo la marca, creo que eran europeos, y sus caladas eran largas y profundas, nunca había visto saborear un pitillo de esa manera, realmente disfrutaba con ello.
Yo estaba sentado en los sofás que estaban pegados a la pared, sobre la mesa había mi lectura, el vaso de vino medio vacío y una cajetilla de cigarrillos, unos “minipuritos” holandeses. En mi mano derecha se movía mi pluma estilográfica, a veces anoto ideas fugaces o frases que oigo, que luego se convierten en parte de algún relato o intento de poema. Ese día escogí para sentarme la parte tranquila, como he dicho antes se puede fumar, beber, leer o escribir y todo ello con buena música, que primordial es la música en mi vida. Esa misma sala podías encontrar rincones o zonas separadas por biombos, que hacían más intimo el lugar, mi asiento acababa en uno de ellos y mi inesperado vecino se sentó justo enfrente. Bebía una copa de brandy y parecía absorto en la lectura de un libro que no logré ver su título y cuando pude más tarde ya no presté atención a ese detalle. Aun viéndolo tan metido en su lectura parecía saber que lo observaba y eso hacía que yo dejara, por unos instantes de mirarlo. Muchas veces cuando observas a las personas insistentemente parece que seas algo descortés y mal educado, y yo procuro no ser ni una cosa ni otra. No podía estar mucho rato sin observar que hacía, quizás algún día ese hombre fuese un protagonista de una de mis novelas o relatos. Lo que no podía imaginar es que incluso la historia me la proporcionara él mismo.
Durante unos instantes tuve que abandonar mi asiento, una necesidad fisiológica me obligó a ello. Al regresar, aquel hombre estaba sentado en mi mesa y la copa de vino estaba llena. No me sorprendí y eso me sorprendió. Le agradecí la copa y charlamos, sin necesidad de presentarnos. Después de hablar durante un buen rato sobe temas un poco banales y de vaciar alguna botella de vino y de brandy, me dijo una cosa que fue el prólogo a su historia. –Me he fijado que te gusta observar a las personas, -y continuo diciendo- en tu mente analizas como son a través de sus gestos, formas de hablar y reír. Cada una de ellas tiene una personalidad que intentas descubrir y te ayudas de todos sus rasgos. Ten cuidado y no adoptes esos rasgos en tú propia persona, puede que tú personalidad se vea afectada por ellos y cambie la tuya hasta tal punto que te conviertas en otro, incluso en aquel que otra persona quiera.
– No puede ser,- repliqué - ¿me está diciendo que una persona puede influir en otra hasta tal punto en que esta última se transforme en una tercera?.
– Sí, y no sólo eso, sino que además esta tercera persona creada por la primera, tenga sus mismos miedos, los mismos temores, las mismas ilusiones, sus deseos, incluso las mismas ganas de vivir o morir. Y si me dejas y quieres, te lo puedo demostrar.
– ¿Cómo me lo demostrará, dominando mi personalidad, mi ser? – le pregunté con cierta ironía y con temor a su reacción. ¿Sería ya su influencia?. Me contestó con una sonrisa algo sarcástica.
– No, aunque podría hacerlo, te narraré una historia que conozco por ser partícipe de ella. No te diré quién soy dentro de esa historia, es mejor que te rompas los sesos pensando, sé que te gusta hacerlo y por eso sé que te gustará mi relato, no me importa si te la crees o no, sólo quiero ver tu reacción y como cambia tu expresión de la cara conforme vayas escuchando mi relato.
Estaba temblando, no sé si por los nervios o por el terror de oír sus palabras con tanta sequedad y frialdad. Ahora que sé su historia el decir si es cierta o falsa me resulta difícil de responder, pero mi prioridad mi curiosidad es saber quién es ese hombre y ubicarlo en la trama. Pero primero la devolveré a mi memoria y la anotaré en estas hojas para dejar constancia del hecho y para ayudarme a descubrir que demonios pasó realmente. Hace años de este hecho, no sé porqué ahora tengo la necesidad de escribir la historia. Quizás debería haberlo hecho en aquel instante, pero no fui capaz. Es como si después de escuchar la historia, yo mismo ya no fuera el de siempre. Ha tenido que pasar mucho tiempo para que me enfrente al relato que un día me explicaron. Mi incredulidad inicial pasó a ser una navaja helada por mi espalda.
lunes, 18 de octubre de 2010
DESCÁRGATE MI LIBRO
Hola amigas y amigos, os dejo el enlace de mi libro, ahora y por un tiempo, he bajado el precio del libro y además hay la opción de descargarlo gratuitamente. No es lo mismo, peeeeero me gustaría que lo leyera mucha gente y si así es una manera de que os llegue, me sentiré satisfecho también. Es una especie de: Leelo antes de comprarlo...jejeje
Besotes
http://www.bubok.es/libro/detalles/173642/El-Trovador-decapitado-Relatos
Besotes
http://www.bubok.es/libro/detalles/173642/El-Trovador-decapitado-Relatos
jueves, 2 de septiembre de 2010
Amor mortal
Se acerca, que bella es, por su brillo diría que está moldeada con la mejor plata extraída de las mejores zonas peruanas. Su línea es casi perfecta, que tonto soy, es perfecta. Hace tiempo que la esperaba, pero no me atrevía a dar el paso, cuanto tiempo derrochado, si me hubiese decidido antes, hubiese ganado un tiempo maravilloso. Pero nunca es tarde si la dicha es buena...¿es así?, no estoy muy familiarizado con los refranes. Viene de un lugar frío pero con su contacto con su explosividad luego ese lugar frío se convierte en algo cálido, a veces puede llegar a quemar. No importa una vez dentro de mi, una vez junto a ella, ya nada importará. ¿Y después? que mas da, el mañana dejará de existir cuando al fin ella y yo seamos uno. Que bonitos pensamientos, que romántico es todo cuando se habla desde lo más profundo del corazón. Si hablara mi cabeza... ella y yo no estaríamos juntos jamás, imaginaros a Romeo y Julieta si hubiesen actuado con la razón, con el sentido común. Que hubiera sido de su creador.
Siempre crear, algo, una relación, un poema, una lágrima, una muerte, da igual lo que creemos, siempre libres para hacerlo. Como yo, hoy voy a crear algo, por fin me he dado cuenta que necesitaba un valor extremo para crear algo especial entre ella y yo. Por fin la tendré en mi, por fin ella notará lo cálido que es mi cuerpo.
Ya es la hora sostengo en mis manos una magnum 357, está fría, da igual cuando aprete el gatillo arderá en segundos, ella vendrá a 400 metros por segundo, aunque la distancia del cañón a mi boca es tan solo de menos 5 centímetros. Que frío tubo toca mis labios, el sabor a metal me encanta parece como si estuviese sangrando ya, ¿no habéis probado nunca una gotita de vuestra sangre? sabe a metal a óxido, igual que el cañón. Procuro no morderlo me da repelús, buf morder algo metálico es horrible, los dientes parecen que chirríen como una puerta de cementerio oxidada. No haré cuenta atrás, simplemente apretaré el gatillo para que esa dama plateada llamada Bala penetre por mi boca y salga por la parte occipital de mi cabeza, y así el humo que sale debido a la explosión recorra ese camino que para mi significará la muerte, o la vida según se mire, según la vida que se lleve es mejor una muerte súbita. No entraré en detalles del porque, quizás luego, no puedo evitarlo soy muy irónico. Así pues, cinco...cuatro...a no. que he dicho que no haría cuent...............
Siempre crear, algo, una relación, un poema, una lágrima, una muerte, da igual lo que creemos, siempre libres para hacerlo. Como yo, hoy voy a crear algo, por fin me he dado cuenta que necesitaba un valor extremo para crear algo especial entre ella y yo. Por fin la tendré en mi, por fin ella notará lo cálido que es mi cuerpo.
Ya es la hora sostengo en mis manos una magnum 357, está fría, da igual cuando aprete el gatillo arderá en segundos, ella vendrá a 400 metros por segundo, aunque la distancia del cañón a mi boca es tan solo de menos 5 centímetros. Que frío tubo toca mis labios, el sabor a metal me encanta parece como si estuviese sangrando ya, ¿no habéis probado nunca una gotita de vuestra sangre? sabe a metal a óxido, igual que el cañón. Procuro no morderlo me da repelús, buf morder algo metálico es horrible, los dientes parecen que chirríen como una puerta de cementerio oxidada. No haré cuenta atrás, simplemente apretaré el gatillo para que esa dama plateada llamada Bala penetre por mi boca y salga por la parte occipital de mi cabeza, y así el humo que sale debido a la explosión recorra ese camino que para mi significará la muerte, o la vida según se mire, según la vida que se lleve es mejor una muerte súbita. No entraré en detalles del porque, quizás luego, no puedo evitarlo soy muy irónico. Así pues, cinco...cuatro...a no. que he dicho que no haría cuent...............
jueves, 26 de agosto de 2010
Pasos
Hoy me he decidido a bajar a la calle. Me he encendido un pitillo y he empezado a andar, que raro es todo, yo no fumo. Pero hoy todo me da igual. Me cruzo con personas, todos tienen su cabeza pegada al cuerpo, un par de brazos y algunos y algunas unas piernas horrorosas, no digamos del tronco, parecen masas mal formadas. Menos mal que las veo distorsionadas sino empezaría a vomitar y no podría parar. Algún perro me mira con cara de incomprensión, porque me atan a una cuerda, porque me pegan cuando saco de mi los flujos naturales, porque una persona pequeña me estira el pelo y yo no puedo defenderme, porque soy tan malo si solo quiero cariño... parece que es lo único coherente que oiré hoy. Quizás por mis palabras parecería que estuviera deprimido o algo desquiciado, ¡que va! hoy me siento bien.
Las calles son empinadas, mis piernas se van endureciendo cada vez más, ¿llegaré a ese punto en dónde las calles bajan?, seguro que si. Ya está ya veo ese punto, por fin podré relajar mis extremidades, esta bajada hará más fácil mi camino. Lástima que tropiezo con el primer paso y mi camino plácido se convierte en ir rodando calle abajo. Voy a cámara lenta y puedo observar como me miran las personas con cara de sorpresa. Algunos gritan: !Oh que alguien lo pare! !Pobre se hará daño!...otros se ríen. Me golpeo con un BMW mal aparcado en un paso cebra, después con un contenedor de basura mal puesto, arroyo a un anciano y me llevo su dentadura pegada en el hombro, parece que todo va bien. Cuando llegue a mi destino podré relatar todo lo ocurrido. Nada.
Sigo rodando por la avenida sin sentido, al fondo veo la puerta blanca que accede a mi fin. Que somos sino unos caminantes que esperan atravesar la puerta final. No, no hablo de la muerte. Hablo de asesinar un día más. Para mi un minuto es una vida, para otros un suspiro, los segundos se me pegan al cuerpo cada vez que transcurren, parezco un cactus intemporal. Intento recordar cuando mi vida era normal, o es ahora. Ya no lo sé. Da igual las paredes acolchadas me esperan en breve, intentaré rodar más deprisa para que no me cojan. Es inútil, voy directo a ellos. Ya me esperan. Quieren que disfrute del paseo matutino, pero no veo lo que ellos quieren que vea, por eso quiero rodar, pero no me dejan. Batas blancas, irracionalidad, babas, ojos en blanco, familias que miran sus relojes para irse a sus casas y así cumplir el cupo del mes, "he visto a mamá 2 minutos este mes, me voy"... ese tiempo es un mundo aquí. El jardín me arde en los pies. El olor a jazmín me dan nauseas y vomito en cuanto no me ven los de blanco. Supongo que los narcóticos ayudan a ese proceso de regurgitar los alimentos precocinados, secos, aguados o pastosos. Quizás no tengamos un concepto acertado de la realidad pero nuestras papilas gustativas son como la de los demás, quizás varíe un poco porque se nos duerme la lengua a veces, las amarillas son las más odiosas no te dejan expresar con sonidos coherentes. Pero el cerebro si que va funcionando, yo odio las azul cielo, esas te nublan el entendimiento y eso no lo soporto, ¿estoy hablando?.
Ya queda poco para golpear con mi cuerpo la puerta blanca, la sirena de las doce suena, es como un martilleo incansable en la sien. No hace falta que me cojáis por los brazos por desgracia ya se el camino, y si no me drogarais tanto podría usar eso que vosotros llamáis piernas. Cuando te arrastran siempre hay algo que duele, si el alma también, o la auto estima, o las ganas de vivir, pero me refiero a los empeines, se doblan los pies ya que pesan varias toneladas los dedos se doblan y primero pierdes la zapatilla izquierda la derecha ya no sabes donde está, entonces la gravilla del camino hace estragos con las falanges, la piel se va desgarrando poco a poco y gotitas de sangre vuelven a aparecer en las costras de unas heridas antiguas. Todo queda en nada cuando el jardinero saca la manguera y hace su trabajo. Nadie me pregunta como estoy, nadie se preocupa de mi estado. Veo a esa aloevera tan bien cuidada que desearía ser ella. Pero no, simplemente soy yo, soy...el número 88 creo que de apellido Room, o eso es lo que oigo cuando me vienen a buscar. Que majos son para que no olvide mi habitación han puesto mi nombre en la puerta, en una chapita plateada bastante mona: "88 room". Que amables me dejan caer en mi cama, no se habrán dado cuenta pero no han acertado mucho eso o he rebotado hasta el suelo, menos mal que está algo acolchado. No se cuanto tiempo llevo aquí pero quiero cerrar los ojos y esperar de nuevo a encenderme un pitillo, ¿les he dicho que no fumo?
Las calles son empinadas, mis piernas se van endureciendo cada vez más, ¿llegaré a ese punto en dónde las calles bajan?, seguro que si. Ya está ya veo ese punto, por fin podré relajar mis extremidades, esta bajada hará más fácil mi camino. Lástima que tropiezo con el primer paso y mi camino plácido se convierte en ir rodando calle abajo. Voy a cámara lenta y puedo observar como me miran las personas con cara de sorpresa. Algunos gritan: !Oh que alguien lo pare! !Pobre se hará daño!...otros se ríen. Me golpeo con un BMW mal aparcado en un paso cebra, después con un contenedor de basura mal puesto, arroyo a un anciano y me llevo su dentadura pegada en el hombro, parece que todo va bien. Cuando llegue a mi destino podré relatar todo lo ocurrido. Nada.
Sigo rodando por la avenida sin sentido, al fondo veo la puerta blanca que accede a mi fin. Que somos sino unos caminantes que esperan atravesar la puerta final. No, no hablo de la muerte. Hablo de asesinar un día más. Para mi un minuto es una vida, para otros un suspiro, los segundos se me pegan al cuerpo cada vez que transcurren, parezco un cactus intemporal. Intento recordar cuando mi vida era normal, o es ahora. Ya no lo sé. Da igual las paredes acolchadas me esperan en breve, intentaré rodar más deprisa para que no me cojan. Es inútil, voy directo a ellos. Ya me esperan. Quieren que disfrute del paseo matutino, pero no veo lo que ellos quieren que vea, por eso quiero rodar, pero no me dejan. Batas blancas, irracionalidad, babas, ojos en blanco, familias que miran sus relojes para irse a sus casas y así cumplir el cupo del mes, "he visto a mamá 2 minutos este mes, me voy"... ese tiempo es un mundo aquí. El jardín me arde en los pies. El olor a jazmín me dan nauseas y vomito en cuanto no me ven los de blanco. Supongo que los narcóticos ayudan a ese proceso de regurgitar los alimentos precocinados, secos, aguados o pastosos. Quizás no tengamos un concepto acertado de la realidad pero nuestras papilas gustativas son como la de los demás, quizás varíe un poco porque se nos duerme la lengua a veces, las amarillas son las más odiosas no te dejan expresar con sonidos coherentes. Pero el cerebro si que va funcionando, yo odio las azul cielo, esas te nublan el entendimiento y eso no lo soporto, ¿estoy hablando?.
Ya queda poco para golpear con mi cuerpo la puerta blanca, la sirena de las doce suena, es como un martilleo incansable en la sien. No hace falta que me cojáis por los brazos por desgracia ya se el camino, y si no me drogarais tanto podría usar eso que vosotros llamáis piernas. Cuando te arrastran siempre hay algo que duele, si el alma también, o la auto estima, o las ganas de vivir, pero me refiero a los empeines, se doblan los pies ya que pesan varias toneladas los dedos se doblan y primero pierdes la zapatilla izquierda la derecha ya no sabes donde está, entonces la gravilla del camino hace estragos con las falanges, la piel se va desgarrando poco a poco y gotitas de sangre vuelven a aparecer en las costras de unas heridas antiguas. Todo queda en nada cuando el jardinero saca la manguera y hace su trabajo. Nadie me pregunta como estoy, nadie se preocupa de mi estado. Veo a esa aloevera tan bien cuidada que desearía ser ella. Pero no, simplemente soy yo, soy...el número 88 creo que de apellido Room, o eso es lo que oigo cuando me vienen a buscar. Que majos son para que no olvide mi habitación han puesto mi nombre en la puerta, en una chapita plateada bastante mona: "88 room". Que amables me dejan caer en mi cama, no se habrán dado cuenta pero no han acertado mucho eso o he rebotado hasta el suelo, menos mal que está algo acolchado. No se cuanto tiempo llevo aquí pero quiero cerrar los ojos y esperar de nuevo a encenderme un pitillo, ¿les he dicho que no fumo?
viernes, 30 de julio de 2010
Morir deprisa.
Tiempo, maldito seas allá donde estés.
Soplo de aire que deambulas por mis venas sin dejarme apenas respirar.
Tiempo, susurro de dioses.
Que se carcajean de nosotros por perecer bajo sus bromas y sus perversiones.
Tiempo, ola salada y asesina.
Que arrastras a las cálidas playas horror y destrucción.
Tiempo, peldaño al infierno de los cielos.
Allí donde jamás me vereis.
Tiempo, nota musical.
Producida por los bufidos de seres errantes.
Tiempo, moho de las almas puras.
No dejas crear canciones en los muros blancos de las cárceles de nuestras vidas.
Tiempo, gota de agua de rio.
Rio encabritado que te escabulles entre mis poros casi cerrados.
Tiempo, gota de sangre.
Ardes en mis entrañas, galopas por mis venas y dejas todo por hacer.
Tiempo, sueños irreales.
Que me despiertas para poder morir un día más.
Tiempo, amante infiel.
Engañas a quién te desea, mientes, oscureces al amor.
Tiempo.
Te deseo.
Te necesito.
Dame más de ti...porque sino jamás volveré a ver a mi hija sonrreir....
Soplo de aire que deambulas por mis venas sin dejarme apenas respirar.
Tiempo, susurro de dioses.
Que se carcajean de nosotros por perecer bajo sus bromas y sus perversiones.
Tiempo, ola salada y asesina.
Que arrastras a las cálidas playas horror y destrucción.
Tiempo, peldaño al infierno de los cielos.
Allí donde jamás me vereis.
Tiempo, nota musical.
Producida por los bufidos de seres errantes.
Tiempo, moho de las almas puras.
No dejas crear canciones en los muros blancos de las cárceles de nuestras vidas.
Tiempo, gota de agua de rio.
Rio encabritado que te escabulles entre mis poros casi cerrados.
Tiempo, gota de sangre.
Ardes en mis entrañas, galopas por mis venas y dejas todo por hacer.
Tiempo, sueños irreales.
Que me despiertas para poder morir un día más.
Tiempo, amante infiel.
Engañas a quién te desea, mientes, oscureces al amor.
Tiempo.
Te deseo.
Te necesito.
Dame más de ti...porque sino jamás volveré a ver a mi hija sonrreir....
miércoles, 14 de julio de 2010
El latido de un árbol .....
...lo siento pero ya no voy a poner más fragmentos su totalidad está en el libro publicado... me quiero dedicar a cosas nuevas y no voy a colgar nada de lo que esté en El Trovador decapitado... paso página que si no me quedo anclado. Estoy intentando preparar otro libro de relatos y continuar con aquel proyecto de novela. Me queda por completar la saga de 8 a 9...demasiado cosas para el poco tiempo que tengo... y a todo ello ir siguiendo y leyendo vuestros blogs....aaaaaggg maldito tiempo quien te posee y quien te maneja....oro..yo no quiero oro ni dinero...quiero tiempo y sabiduría para dominarlo...
Besotes
JJ
Pos data el libro en papel o en descarga en Bubok, siento que se pasen con el precio de envío y su mínimo....recordar que yo no me llevo el importe completo solo una pequeña parte.
ReBesotes
ReJJ
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ReBesotes
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